viernes, 23 de marzo de 2012

SIN DECIR PALABRA

           Adoro la lealtad que desprende el lenguaje de los gestos, ese que no recurre como comodín a la palabra y todo su artificioso arsenal de trampas y embelecos, sino al abrazo, al guiño, a la sonrisa cálida y delicada. Quizá por ello, cuando estoy en su presencia, guardo a menudo silencio y me limito a estrecharla entre mis brazos, y así, sin que palabra alguna emerja de mis labios sedientos, mientras siento su piel de terciopelo erizarse al contacto de la mía, me sumerjo en sus ojos de albahaca y tomo una de sus manos para acercarla a esos mismos labios míos y depositar sobre ella un beso tierno. Quizá por ello le sonrío y basta esa sonrisa para decirle cuanto la amo, sin necesidad de palabras, sólo a través de mi sonrisa, que ella absorbe con la suya propia para mezclase ambas en su boca. Quizá por ello mis ojos claman en voz alta y componen versos de luz. Quizá por ello mis manos rasgan el infinito para buscar la estrella más luminosa y ofrecérsela como presente. Quizá por ello mi cuerpo se voltea y gira alrededor de ella, entusiasta satélite de su belleza.

           Amo esos ojos de niña que no saben mentir. Y amo esas manos pequeñas que al deslizarse sobre mi pecho arrancan del corazón las notas más afinadas. Amo su piel de luna pegada a la mía. Y amo su risa franca, y su nombre, y su voz y su silencio. Amo todo cuanto la rodea. Amo su mar y amo su montaña. Amo su cielo. Amo su calma. Amo la luna que se engalana cada noche para contemplar su silueta. Y amo su sol, ese sol ardiente en el que me inflamo y ardo a todas horas.

7 comentarios:

María (Muriel) dijo...

Me gusta atesorar esos gestos, lsa miradas, los guiños amorosos y las sonrisas. Con el paso del tiempo se recuerdan mucho más que las palabras. En el desierto del olvido, los gestos son rocas, y las palabras, arena.

El Hada de los Cuentos dijo...

Muy romántico el texto de hoy. La verdad es que el lenguaje de los gestos y de la expresión es el que no miente nunca.La palabra, en cambio, es mas dañina en el sentido de que puede engañar, pero, a veces, también se necesita.Y si es sincera y bonita puede hacer que des mil vueltas a la Tierra más deprisa que un cohete. ¡Lástima que no siempre sea así!

Que tengas un buen finde.
Un besito...( ni con gestos, ni hablado...¡escrito!) JA,JA,JA

Cavaradossi dijo...

María, Hada, un placer como siempre recibir vuestros comentarios. Y sí, coincidimos en que, pese al indiscutible poder de la palabra, el lenguaje de los gestos resulta siempre especial.

Besos para ambas

agachera dijo...

Si ahora me vieras verias en mis ojos admiracion. Estoy de acuerdo contigo , una mirada de amor vale por mil te quiero

Gracias

Cavaradossi dijo...

Gracias Agachera. Pues qué pena no poder ver esa mirada y descubrir lo que transmiten esos ojos tuyos. Un besazo

CAROL LEDOUX dijo...

Pues con lo que te gusta hablar a ti, ya tiene mérito saber hacerte callar jajajja :p

Bonita entrada, se nota que es primavera :)

Kisses!!

Cavaradossi dijo...

Sí que soy un tanto parlanchín, sí, jeje. Mi madre suele decirme que hablo más que un sacamuelas.

Gracias por tu comentario, Karol. Me agrada mucho que te pases por aquí.

Un besazo :-)