jueves, 24 de junio de 2010

TUS LÁGRIMAS


Por tu mejilla acompañan
al pesar que las genera
unas suntuosas perlas
que de tus pupilas manan

¡Quién empaparse pudiera
del jugo de tales lágrimas!
Dicha para este poeta
fuera poder enjugarlas.

Mis labios serían pañuelos,
absorbentes cual esponjas
Hidrófilos de veneno

sanarían tu congoja
Si la vida pierdo en ello,
créeme, poco me importa.

2 comentarios:

María (Muriel) dijo...

Qué entregado, Cavara, me llegó el poema dentrito, dentrito... ¡¡¡smuacks!!!

Cavaradossi dijo...

Gracias María. Me alegra saber que te llegó tan dentro.