lunes, 9 de marzo de 2009

MI NIÑA AZUL

Me llena de besos mi damita azul,
y en palpitaciones se desboca el pecho
al sentir sus labios, tan dulces, tan frescos,
acercarse a mí.
Mil suspiros brotan de mi alma inquieta,
que son mil heraldos de infinito anhelo,
nuncios de esperanza, jirones de aliento,
ansia de vivir.

Vivir, que es sentirla
Vivir, que es tenerla
Vivir, que supone notar su presencia
al caer la noche y al rayar el alba,
saber que ella es mía,
gozar de su esencia sin ninguna traba,
ser de sus miradas
el norte exclusivo.

Vivir se me antoja subir a su cielo,
y me siento vivo
cuando ella me habla,
cuando me sonríe,
cuando en la mañana sus rosas recibo,
fragancia que me embriaga,
y me abandono a sus besos, candentes
como la lava.

Ella es azul,
Rosa mi sueño.
Azul y sueño,
cielo y sonrisas
que en mí derrama
mi dulce niña

En el filo de un destral el universo se apoya,
de una parte está la luz,
las tinieblas de la otra.
Quiero caer en aquélla, lejos de la oscuridad,
siendo fácil la tarea
si estoy con mi niña azul.

De ilusión me inunda pensar en mi dama,
la mágica rosa de un edén perdido
que sin merecerlo me trajo el albur.
Es tan delicada,
que al propio Sol va
y ordena que salga
para darme luz.
Rosa del deseo, fuiste en mi camino
fuente de esperanza

Azul es mi rosa,
la flor de mis sueños.
Rosa y sueño,
sonrisa hermosa
la que me ofrece
mi bella alondra.

Asómate, Cielo, siéntete orgulloso,
pues del color de mi dama tienes tú el rostro.

2 comentarios:

María (Muriel) dijo...

¿Cómo es posible que an un instante seas tan apasionado, y al siguiente tan tierno? ¡¡Cuán a bien me sorprendes!!
Qué lindo...

Cavaradossi dijo...

¿Y desde cuándo la pasión y la ternura no pueden ir de la mano?

Me alegra que te gustara :-)